martes, 2 de septiembre de 2008

Quimera

Me arrastro por las ruinas buscando la sangre que me caliente,
Implorando un corazón que sea peor que yo
Para lograr justificarme ante los dioses,
Mas sólo encuentro vacías cáscaras… muerte,
No existe una maldad completa, ni una bondad exacta,
Únicamente vulgares imitadores, traidores a si mismos,
Que se contentan con vivir del vacío espacio que tienen por cerebro,
Nadie puede ni podrá ya, levantarse de su estupida ignorancia
Y desafiar a los espíritus superiores,
Que los engañan prohibiéndoles vivir;
Así que quedo yo como el único,
El paria de este mundo conformista,

penando por ser diferente,
Por desear tal vez alcanzar un sueño que no aprueban ni las parcas,
Tratando de convertirme en Belerofonte y acabar con esta quimera.

1 comentario:

Gerardo Carvajal dijo...

Exactamente. En este mundo patas arriba, los normales somos los anormales. La descripción de nosotros los llamados "outsiders"... Te invito a unirte al grupo de facebook Imprenta Transgresiva.